-¿Qué causa, infeliz, he dado
para que me desterréis? 
Triste un zángano decía
a una abeja, que al dintel
se hallaba de la colmena.
¿Quieres indicarme a quién
he causado el menor daño?
-A nadie, seguro es,
respondió al punto la abeja.
Pero ¿cuándo hiciste bien?,
¿basta ser inofensivo
para que comas la miel
que cogemos de las flores?,
¿te gusta holgar? Marcha, pues,
a donde por no hacer nada
casa y comida te den; 
que aquí tan sólo el trabajo
con fruto consigue prez.-
Sabia y concisa la abeja,
hizo al zángano entender
que no basta no hacer mal,
es necesario hacer bien.
de BAEZA.
Fábula recopilada en El trovador de la niñez: colección de composiciones en verso para ejercitarse los niños en la lectura de poesías de doña Pilar Pascual de San Juan









